Piel de cerdo flor en color negro, con una presencia sobria y fácil de integrar en piezas discretas o más marcadas. Al tratarse de cerdo con su flor, conserva el aspecto propio de esta denominación, sin reinterpretarlo como otra terminación.
Disponible en una superficie de 13 a 15 pies2, con medidas de 90 cm x 80 cm y un grosor de 0,6 mm. Estos datos la sitúan como una piel pensada para trabajos donde interese cubrir piezas de tamaño medio con poco espesor.
Puede resultar adecuada para forros, pequeños complementos, detalles de marroquinería y trabajos de confección ligera. También encaja bien en piezas donde se busque una base negra fácil de combinar con tonos naturales, marrones, burdeos o metalizados.
Como material natural, puede presentar ligeras variaciones entre piezas.