Media piel de vacuno flor en color morado, con una presencia muy marcada que aporta carácter desde el primer vistazo. Es una pieza de vacuno con su flor, pensada para quienes buscan trabajar una piel con identidad propia y un color capaz de dar protagonismo al acabado final.
Mide 80 x 65 cm y tiene un grosor de 1,6-1,8 mm. Por tamaño, resulta cómoda para piezas medianas y para proyectos en los que conviene contar con una superficie amplia, manteniendo la referencia en un formato manejable.
Puede ir bien para carteras, fundas, tapas de cuaderno, pequeños accesorios y detalles de marroquinería que quieran destacarse por el color. También encaja en combinaciones con tonos crudos, negros o marrones, donde el morado se convierte en el punto de atención.
La piel natural puede presentar variaciones de tono y pequeñas marcas propias de la pieza.