Piel de cabra con acabado serpiente en color negro, de presencia marcada y dibujo muy visible. Es una pieza que aporta un aire sobrio y con carácter, pensada para proyectos donde el efecto del motivo quiera llevarse el protagonismo.
La pieza mide 60 x 40 y tiene un grosor de 1,2-1,4. Con estas medidas, resulta cómoda para sacar pequeñas piezas y accesorios en los que interese aprovechar bien el dibujo en superficie.
Va bien para tarjeteros, detalles de marroquinería, tapas, adornos y trabajos de decoración donde busques un acabado con personalidad. El negro ayuda a combinarla con herrajes plateados, costuras oscuras o contrastes en tonos claros.
Como material natural, puede presentar pequeñas variaciones de tono o dibujo entre piezas.