Si nos hubiesen dicho hace más de 10 años que íbamos a estar en Madrid, llevando la web y una de las tiendas más innnovadoras del sector, seguramente tras dos brindis hubiéramos firmado todos y cada uno de los integrantes de Piel para artesanos.

 

Nosotros empezamos en un garaje en la localidad de Torrellano (pertenece a Elche), quizás como se empiezan todas las cosas, con un espacio donde poder almacenar.

 

Nuestro abuelo empezó hace ya muchos años en el negocio de la compra y venta de cuero de ocasión, principalmente se adquirían stocks de fábricas grandes que necesitaban el espacio y hacer algo de cash para afrontar futuras campañas. Mi padre siguió esa forma de trabajar. El negocio era la compra y venta de grandes cantidades de cuero terminado.

 

De la necesidad de re-inventarse surgió Piel para artesanos, la tercera generación dos hermanos Montse y Fernando (el que escribe) junto a nuestro padre Fernando Martín decidimos modernizar la venta de piel. Así nace nuestra web, gracias a las ganas de llegar a otros públicos, para así dejar la venta al por mayor (más tradicional) y centrarnos en los artesanos profesionales y particulares.

 

Cuando se plantea vender online, el primer hándicap es que es un artículo difícil de describir, se suele tocar, antes que nada, la piel tiene muchos matices, tantos que tuvimos que reinventar la forma de describir los artículos. Montamos un estudio fotográfico para reflejar la luz y color de la piel. En la descripción fuimos los primeros en especificar el rectángulo utilizable, los pies y la rigidez al tacto.

 

Otro momento clave para nosotros fue el desarrollo de la primera aplicación nativa para ios y Android, de venta de cuero del mundo. Desde hace muchos años vamos detrás del cambio, ya que creemos que con el paso de los años todo se comprará desde el móvil o Tablet.

 

Con el paso del tiempo nuestra propia marca PIEL PARA ARTESANOS, se ha convertido en otra cosa, no solamente vendemos cuero, sino que de alguna manera nos hemos convertido en una capsula del tiempo. Por nuestra tienda pasan artesanos de todo tipo, con técnicas muy diferentes y puntos de vista opuestos y a la vez tan bellamente unidos.

Ahora vivimos un momento dulce con nuestra tienda de cuero en Madrid, es lo que siempre habíamos soñado, todo perfectamente colocado, al alcance de la vista. Esas ganas iniciales de diferenciarnos y ser mejores nos convierten en precursores de talleres, dadores de mil y una explicaciones a todo artesano que venga a nuestras instalaciones.

 

Humildemente creo que no tenemos limites, llegaremos haya donde las ganas nos permitan ir, siempre y cuando sigamos la premisa de continuar trabajando duro buscando la excelencia en todo aquello que hagamos.


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